La mitad de una vida

Con abrazos que huelen al sudor de ayer, con el aliento todavía alcoholizado, y el estomago repleto de menudo, me subo a un autobús al norte. Parto de Querétaro, México, me dirijo a Phoenix, lugar que pienso es una residencia temporal, una escala más del nomadismo del que he sido parte con mi familia. Había vivido en cinco ciudades, ninguna escogida por mí, mudándome al capricho de los retos y circunstancias, decisiones de los adultos a mi alrededor.

Al subir al camión llevo una sonrisa en los labios, mi cumpleaños llega en un par de días, y he celebrado con amigos y gente querida. Solo me queda el camino de más de treinta horas a la frontera con los Estados Unidos.

En el camino me imagino lo que será regresar a México después de estudiar y trabajar unos años en el gabacho. Me propongo estar en constante comunicación con los que dejo atrás, y nunca me cruza por la mente el impacto que tendrá la distancia y el desplazo en mi identidad, y en las relaciones con los que quiero.Read More

Inocente

Inocente.
De haber nacido en un país de corruptos,
de que el gobierno haya vendido lo nuestro,
de que mis padres hayan tomado decisiones consecuentes e irreversibles.

Inocente.
De haber llegado sin hablar el idioma,
de ser traductor extra oficio para todo tramite,
de servir de padre, hermano y consciencia cuando lo que deseaba era no ser.

Inocente.
De haber llegado a un lugar que me considera un extraño,
de ver cuerpos pudriéndose en el desierto,
de que el clima trajera a quienes les limpiamos la casa y cocinamos sonriendo.

Inocente.
De que seamos objetos que le sirven a un imperio,Read More

Las sombras de Shanghai

Parecemos palomillas cerquita del foco, rondando la luz, esperando a que nos haga efecto. Nos recargamos en el marco de la ventana de un hostal viejo de Shanghai. En la mano llevamos cervezas japonesas tibias mientras escuchamos a Johnny Cash, cantándole a la desesperanza, con esa voz que arrastra las sílabas y carga la confianza de sólo da la madurez.

Miguel, un amigo mexicano de la infancia, regenera memorias que tenía en el olvido, de momentos en los que le pegamos con el pecho a la muerte, ocasiones en las que desesperamos a la paciencia. Reconstruimos el día que lo sacó casi ahogado un hippie desnudo del mar oaxaqueño. De la vez que un arbusto previno que callera a un abismo.

Un pedacito de papel se pasea por nuestras lenguas, entre las encías añejadas de saliva espesa y cigarrillo. En los compases de la música hay silencios en los que revisamos nuestra sobriedad.Read More